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“La motivación es el arte de hacer que las personas hagan lo que quieres que hagan porque quieren hacerlo”.

Dwight D. Eisenhower

 

Un equipo de ventas motivado logra sus objetivos no porque se les haya marcado. Lo hacen porque lo desean. Hay recompensas personales y profesionales a  las largas horas de trabajo, a las tareas repetitivas, a los interminables seguimientos y a la tensión por cerrar negocios.

Cuando se alcanza un objetivo, se produce una sensación de victoria que, en sí misma, es un buen elemento motivador.

En todo este proceso clave, hay una palabra clave que acabamos de nombrar: motivación. Y la pregunta es: ¿cómo motivar y mantener motivado a mi equipo de ventas?

El dinero funciona

Todos trabajamos por él. Por lo tanto, funciona. Hay que diseñar un esquema de comisiones que se adapte al producto, proceso de venta y cliente objetivo. Pero hay otras formas de motivar con dinero. En una entrevista, el CEO de Fuelzee, comentaba que premiaba con 100 dólares al vendedor que más “noes” recibía en una semana. ¿La razón? Porque cada no le acercaba más a un sí y motivaba a realizar más contactos…

Usa juegos

Una de las características comunes de los buenos vendedores es su necesidad de ganar. Tienen un impulso interno que actúa como combustible para su trabajo. La gamificación es una forma de avivar este impulso en los equipos de ventas y alentar la competencia amistosa. Usar tablas de clasificación o similares, puede ayudar en este cometido.

Otros recursos, en este caso físicos, como un futbolín o similar, también puede ayudar. Puro juego (y competición sana) que ayuda además a relajar el ambiente.

Crea un ambiente de trabajo cómodo y productivo

Cuando un vendedor no está interesado en los objetivos, sí puede estar motivado por el buen clima de trabajo con sus compañeros de ventas o el resto de trabajadores. Por supuesto, el ambiente de la oficina afecta el rendimiento del equipo. Pregúntate si tu ambiente de trabajo es propicio para motivar a tus vendedores.

Crearlo requiere varios pasos e involucra a toda la organización, no solo a tus vendedores. Es bueno hacer preguntas que evalúen la manera en que trabajan unos con otros y muy positivo animar y recompensar el trabajo en equipo. Y, por supuesto, mantener un diálogo continuo con el equipo de ventas para conocer sus sensaciones hacia el lugar de trabajo.

Mantén a su equipo “en movimiento”

El trabajo tiene que conducir siempre a alguna meta. Ya sean objetivos personales o profesionales, las personas optimizan sus esfuerzos cuando se mueven en una dirección. Un plan de desarrollo profesional claro y alcanzable es una forma de conseguir ese movimiento dentro de una organización.